Trinidad y Tobago obtuvo ayer su primer punto en la hexagonal final de la CONCACAF al empatar 0-0 con una desconocida Costa Rica, que no fue un rival de peligro para los caribeños.
Costa Rica dejó escapar la oportunidad de mejorar su desempeño tras deslucidos partidos en casa, en los cuales primero perdió ante México por 1-0 y luego venció a Panamá en forma agónica por ese mismo marcador el sábado último.
Sin embargo, sumó un punto para llegar a cuatro unidades. Pero se trata de un punto gris, considerando que Trinidad venía de ser vapuleada 5-1 por Guatemala y perdió 2-1 de local ante Estados Unidos en su debut.
El partido en Puerto España fue manejado por los trinitarios, que mostraron mejor cohesión y tuvieron mayores oportunidades de anotar frente el marco defendido por el arquero costarricense Alvaro Mesén, que hizo varias buenas paradas.
Uno de los que se lució fue el delantero trinitario Dwight Yorke, mientras que costarricense Paulo Wanchope, figura en otros encuentros, tuvo que esperar en la banca hasta los 68 minutos, cuando ingresó de cambio por Oscar Rojas pero no logró hacer mucho por su equipo. Costa Rica se mide el 4 de junio de visita a Estados Unidos. Trinidad recibirá a Panamá.