Algunos estaban en la cuenta regresiva del pasado juego entre Panamá y Costa Rica, en donde el onceno nacional perdió con un gol de diferencia quedando un marcador de dos goles por uno.
Grupos de amigos y parejas de novios se unieron en un ambiente en donde reinaba la emoción deportiva y momentos de tensión. Muchos observaban el partido desde la comodidad de su residencia, otros a través de pantallas gigantes instaladas en distintos bares, y algunas discotecas de la capital y el interior del país.