La costumbre de tomar tu auto como si fuera tu todo, es lo peor que puedes hacer, peor si comes en él, porque son las peores manchas para sacar.
Grasa: En tela. Elimina el exceso de grasa y cubre la mancha con harina o talco. También, puedes humedecer un trapo con soda blanca y pasarlo sobre la mancha. Pasa una plancha a temperatura media.
Sangre: Frote con abundante agua fría y sal. Cámbiala varias veces. Después lava con agua caliente y jabón.
Tinta: Cubre la tela con jugo de limón, amoniaco, agua y luego enjuaga.
Sudor: Moja la tela con agua, sal y deja reposar tres horas, luego lava con agua y jabón de mano.
Crayola: Mezcla agua y alcohol; y restriega la tela hasta que salga la mancha.