Terrible fue la sorpresa que se llevaron unos jóvenes, que bañándose en el río Caimito, a la altura de Puente Velásquez, en La Chorrera, encontraron una bolsa plástica negra, que tenía un feto de unos 7 meses de gestación.
Era la 1:45 de la tarde del jueves, cuando un grupo de jóvenes que se bañaba en el río, vio una bolsa negra atrapada a un árbol y la sacaron, pensando que eran desechos de gallinas.
Una joven de 17 años, alega que curiosa por ver lo que estaba dentro, tomó el cartucho y lo llevó hasta un pajal a orillas del río, "y cuando lo viré, estaba el bebé envuelto en una toalla"; parecía que era reciente, según dijo.
El feto tenía atado el cordón umbilical. Estaba envuelto en una toalla verde. Dentro de un cartucho había una toalla sanitaria con sangre fresca.
El próximo lunes llamarán a declarar a la PTJ los jóvenes que encontraron la bolsa negra.
Vecinos del lugar calificaron como una canallada la acción cometida por la madre de esa criatura, que prefirió sacrificarlo en vez de regalarlo a alguna institución u orfanato, en donde acuden las mujeres que no pueden tener hijos.
El hecho refleja miserableza.