¿Mi cartera? ¿Las llaves? Estas son algunas de las preguntas que se hacen los jóvenes cuando están pasados de trago. Y al día siguiente la clásica es ¿cómo llegé a mi casa?
Lo cierto es que la borrachera es un suceso que no falta en una noche de disco, pero se ha preguntado alguna vez quién bebe más licor, ¿los hombres o las mujeres?
Para conocer más del tema le preguntamos a unos chicos y la mayoría coincidió en que son ellos los que se pasan de copas, sin embargo esto es algo normal, lo novedoso es ver a las chicas en este estado.
Mario nos contó que va con sus amigos a la disco y no se emborrachan, pues tienen que estar muy consiente de las chicas que conquistarán en esa noche, para evitar una sorpresa.
Por su parte Tito, nos dijo que las chicas ya no desprecian un trago y es que al brindarle algo de beber, no dudan en pedir licor.
Aunque con mucha elegancia algunas chicas pidan margarita o piña colada al fin y al cabo todas pierden el glamour y se dejan llevar por el sabor que las conduce a decir o hacer cosas de las que después se arrepienten, explica Chuly.
Por su parte, las chicas también opinaron coincidiendo con los hombres, sin embargo otras sacaron sus armas de defensa.
Camila, dice que va a las discotecas con sus amigas para pasarla bien y no tiene porque emborracharse para ser feliz. Pero cuando se siente mareada, prefiere dejar de tomar por un rato o retirarse del lugar.
Por su parte Nini, opina que cuando sale a la disco con su novio es muy frecuente ver a las chicas tan ebrias que después tienen que llevarlas cargadas y en el peor de los casos vomitan y lloran desconsoladas vociferando sus problemas.
"Es cierto que no todas las chicas son así, sin embargo la mayoría van a las fiestas en busca de licor", explicó Nini.
Por otro lado Sisy mencionó que las veces que se ha emborrachado es porque tiene varios motivos que la llevan a hacerlo.
A pesar de las diferentes opiniones encontradas la conclusión fue la misma, el alcohol lidera las noches en nuestro país y no son solo los hombres quienes se dejan influenciar por esta droga que no ve estatus social, color de raza, sexo y mucho menos edad.