El centro de convenciones Figali será hoy el redil de la grey católica. Allí se reunirán en el nombre de Dios, de la familia, de la paz, y con un mensajero de la Virgen.
Se llama Iván Dragicevic, proveniente de la antigua Bosnia-Herzegovina. Él es uno de los seis videntes que tiene el don de ver a la Virgen bajo la advocación de Nuestra Señora de Medjugorge, la aparición mariana que más debate ha originado en la alta jerarquía de la Iglesia; al punto que no está en la lista de las 7 grandes apariciones de la Virgen a las que el Vaticano le ha dado la oficialidad.
Pese a eso, la devoción crece cada día más. Panamá no escapa a esa realidad. Eliécer Rodríguez es integrante del grupo de orantes Rosario Perpetuo. Él, al igual que muchos otros devotos, está contento con la visita del vidente Dragicevic, porque es una oportunidad para orar por la paz y de encuentro personal con Dios.
Por su parte, María Marta Guynoit, de la comunidad El Magníficat -agrupación que trae a Dragicevic al país-, dice que la actividad será un momento especial para acercar más personas a Dios, orando por la paz.
Es que es, en esa comunidad, donde pueden hablar de paz, después de tanta violencia. Se trata de una agrupación que recibe a mujeres víctimas del maltrato, dependencia afectiva y adicciones, según explicó Guynoit. La casa la tienen en Cermeño, distrito de Capira. Allá, en horas de la tarde de ayer, se dirigía Dragicevic, para llevar consuelo y ánimo a quienes han sido humilladas.