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La violencia en Panamá sigue creciendo como la espuma y prueba de ello son una serie de asesinatos perpetrados con armas de fuego y punzocortantes, los cuales fueron cometidos con saña por los victimarios.
Uno de los crímenes fue cometido contra el empresario chino- panameño Víctor Manuel Chong, de 65 años, dueño de una casa de masajes y de una abarrotería, en un homicidio con escenario en el Barrio de San Isidro.
Las autoridades tienen fuertes indicios, de que elementos vinculados a la temible mafia china hallan perpetrado este crimen.
Luis Díaz Mosquera, de 20 años, quien aspiraba a ingresar a la Marina y el niño Carlos Alberto Chérigo Campos, de solo 10 años de edad, perdieron sus existencias a bala limpia en El Chorrillo y Calle 15, Corregimiento de Santa Ana.
Por otro lado, Samuel Thompson, de 20 años, recibió un disparo en el lado derecho de su cabeza en otro lamentable hecho de sangre registrado este fin de semana en Calle P, La Magnolia, sector de San Miguel.
Rolando Alcibíades Palma, de unos 19 años de edad, fue abatido a tiros en la Barriada San Cristóbal, ubicado en Corregimiento de Río Abajo.
Mientras tanto, una mujer de 27 años, fue degollada en el sector de Sajalices, Distrito de Chame.
Una fuente aseguró que esta dama fue identificada posteriormente como Claribet Florez, y este crimen es objeto de una prolija investigación por parte de la División de Homicidios de la PTJ (Policía Técnica Judicial). |