|
Usted está equivocado, señor periodista", me gritó "La Panga" desde su puesto de ventas de hojaldres en el Parque de Los Aburridos o del Dominó. La brisa de verano hacía bailar las hojas de los almendros, mientras numerosos panameños humildes demostraban sus habilidades en el popular juego de dominó.
Por supuesto que los que habían estado "de vacaciones" en la antigua Cárcel Modelo eran unos expertos, pues allá aprendieron todos los trucos del juego... y otras cosas más.
Curioso por las palabras de la enorme morena, experta en hacer hojaldres, le pedí una explicación.
"El otro día dijo que no era bueno que hubiera comenzado temprano la política en Panamá y eso es un error", aclaró "La Panga".
Traté de decirle que con la politiquería temprana mucha gente no trabajará bien; los empresarios panameños y extranjeros no se atreverán a invertir hasta que no esté claro el panorama, pero la trabajadora "madame" era de otro parecer.
"Mire, usted tiene que hablar con la gente que está feliz que haya comenzado temprano la política. Yo mismo soy un ejemplo. ¡Si supiera los centenares de hojaldres extras que hago todos los días, para las reuniones de los políticos!", afirmó la humilde dama.
Me explicó "La Panga" (mientras revolvía aceite hirviendo en la olla negra de hollín de las hojaldres), que los aspirantes a puestos de elección consideran que retratarse comiendo hojaldre muestra que "está con el pueblo".
"Tan bien va el negocio que tendrá que conseguirme una socia", dijo la mujerona.
"¡Ella está diciendo la verdad!", gritó entusiasmado el flaco "Cojinúa", expescador de Puerto Caimito.
"A mí me va re-quete-bien con la política adelantada. Figúrese periodista, que me da dos "panchos" por cada persona que llevo a los mítines de barrio. Yo les pago un dólar al socio y el otro es para mí, sin contar el guaro y comida que corre en estos actos", explicó.
"Yo tampoco me puedo quejar", dijo el gordo "Tamboril". "Como tengo volumen, a varios candidatos le caigo bien en las fotos. Mi buen billete he levantado estos días de política adelantada", añadió el otro antiguo pescador de cuerda y anzuelo de Puerto Caimito.
En verdad estaba asombrado con lo que decían esos representantes de "los más pobres de los pobres". Era la otra cara de la moneda, me dije como consuelo, pensando todavía que no era positivo para el país adelantar la política.
Entonces decidí ir al viejo café de Santa Ana, para hablar con el más bellaco con los meseros, el Cholito que todo lo sabe.
Se rió el Cholito Mesero cuando le conté mi experiencia de esa mañana.
"Eso está más claro que el agua de la tinaja. Los políticos chorrean dinero por todas partes para buscar el poder y luego cobrar mucho más. Usted mismo lo puede ver en los medios de comunicación, que ganan su buena extra con los anuncios. Así que vaya pidiendo un aumento de sueldo", dijo el Cholito Mesero mientras se reía a mandíbula batiente. |