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Dicen que el que presta un libro es tonto, pero el que lo devuelve es aún más tonto. La realidad en Panamá parece estar muy ligada a esta frase que no se sabe quién la inventó y lo cierto es que ¿a quién no se le ha perdido un libro por prestarlo?.
Si se pudiera inventar ahora alguna estadística, muy fácilmente podríamos estar hablando de que de cada 10 panameños, al menos a 8 se le han perdido los libros. La razón: La gente no devuelve los libros.
Esta práctica, lejos de calificarnos, como un país con alto intelecto, nos ubica en un renglón menos privilegiado; es decir, somos un país con ciudadanos irresponsables que les gusta quedarse con lo que un amigo o familiar le presta.
Esta conducta debe ser cambiada de raíz. Libro prestado, libro devuelto.
Muchos padres de familia, ahora que se inicia el año escolar, se rompen la cabeza pensando ¿a quién le prestaron el libro de química o de aritmética?
Esta situación es importante que cambie para beneficios de los que prestan los libros de buena fé. |