El vivir a un costado de una corregiduría no significa para nada que se está protegido.
Esta lección la aprendió muy bien el colombiano Carlos Eduardo Campusano, de 35 años, quien reside en un edificio próximo a la Corregiduría de Río Abajo.
Al afectado, dos sujetos con arma de fuego lo amenazaron y lo subieron hasta su apartamento para robarle una computadora portátil. Tras cometer el hecho delictivo los delincuentes se dieron a la fuga.