En cuatro días de búsqueda entre el Golfo de Jaqué y Punta Caracoles no hay rastros de los 11 desaparecidos que naufragaron en la embarcación "Práxedes" el pasado jueves 5 de marzo.
El pueblo continúa sumido en la tristeza al no poder ubicar a los miembros del equipo de fútbol de Jaqué, que viajaban hacia Santa Fe, como tampoco de los dos pequeños que iban junto a sus padres en la lancha.
La jornada de búsqueda se extendió indefinidamente en ese sector costero del mar Pacífico, en la frontera panameña con Colombia.
El gobierno panameño ha recibido colaboración de rescatistas de la Defensa Civil Colombiana que participan en el operativo de búsqueda, junto a la Policía Nacional, Servicio Nacional de Fronteras y pobladores de Jaqué.
Unas quince lanchas participan en lo que ha sido hasta el momento una infructuosa búsqueda, pero donde los pobladores de Jaqué no pierden las esperanzas que mantienen con el apoyo de oraciones diarias a las 6: 00 de la tarde, que preside el padre Abdiel Juárez en la iglesia del pueblo.
La Presidencia de la República ofrecerá atención a las familias, cuyos familiares permanecen desaparecidos.
Al mismo tiempo, funcionarios de la Oficina Nacional para la Atención de los Refugiados (ONPAR) y del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados en Panamá, están brindando su apoyo a las familias que permanecen en Jaqué desde hace 10 años bajo el estatus de protegidos humanitarios y de refugio, cuyos familiares están desaparecidos.
Entre las personas desaparecidas se encuentran hijos de refugiados colombianos que huyeron de la guerra desde Juradó, en 1999.