Panamá no es nada en el mundo beisbolístico. Una vez más, hemos sido el hazmerreír del Clásico Mundial de Béisbol al ser destrozados ayer (9-0) por la poderosa novena de República Dominicana.
A excepción de peloteros como Luis Durango, a quien felicitamos por su excelente papel, Panamá volvió a ser un equipo gris, sin alma, sin bateo..
En esta II Edición del Clásico no pudimos anotar carreras en 18 episodios, pero lo que sí recibimos es palo y del bueno: en dos partidos nos fabricaron 16 carreras.
Nadie nos teme ni nos respeta, los "Muppets" del Istmo ya no nos harán reír ni llorar, porque quedaron eliminados.
Ah, se nos olvidaba, para que la vergüenza sea mayor, a las 18 entradas sin carreras hay que sumarle las siete del último partido del Clásico del 2006 ante Holanda, que nos propinó un soberbio nocaut de 10-0.
La última vez que Panamá anotó en el Clásico fue el 8 de marzo del 2006 ante Cuba, cuando hicimos dos carreras en el noveno episodio para empatar 6-6 el juego y luego caer en 11 entradas 8 por 6.
En total, tenemos 27 entradas sin anotar carreras.