Desde que se inició el rejuego político para alcanzar el solio presidencial y las curules municipales, legislativas y alcaldicias, me he mantenido, como periodista, al margen y a la expectativa, ya que cuando nos entregamos a carreras y oficios que nos afloran como vocación o dones y virtudes, debemos empeñar, más que un simple interés y necesidad remunerativa, entregarnos con humanismo y alto sentido de ciudadanía y responsabilidad social.
En mis 23 años como comunicador social, he tenido el privilegio de conocer, recorrer y compartir con panameños por las nueve provincias y por las comarcas; en todas esas ciudades, poblados y caseríos me he percatado de encontrar parques con instalaciones recreativas infantiles y muy bien cuidadas y ataviadas, ya que el parque, como tal, representa el lugar de esparcimiento y recreación por excelencia para la familia.
Lamentablemente, hay un solo lugar en mi querida Panamá en el que los niños no pueden utilizar estos aparatos, porque no existen, y es nada más y nada menos que en Soná de Veraguas, la ciudad de uno de los candidatos a la presidencia de la República y en donde tantos políticos y candidatos llegan a buscar votos y pedir el apoyo para alcanzar sus propósitos. Es triste que en veinte años y en cuatro periodos presidenciales y legislativos, alcaldicios y municipales los políticos sonaeños no se hayan percatado que viven en un distrito cabecera sin columpios, ni "zurra zurras", máxime cuando hablamos de tanto antivalor y tanta violencia, cuando hablamos de prevenir desenfrenos juveniles, cuando hablamos de convivir en familia. Creo en mi humilde pensar, que las campañas políticas deben estar orientadas a beneficiar mayor números de ciudadanos con obras que queden y sirvan, no sólo para el que pueda dar el voto al recibir un paraguas, una bolsita de comida y una gorra, sino para la colectividad. De esta manera, hago una solicitud al corazón y a la visión de quienes aspiran a cargo públicos en la comunidad de Soná para que consideren la realización de una actividad benéfica que pueda generar los fondos para instalar aparatos y columpios para que sus niños puedan hacer uso del derecho a una niñez feliz.