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Otra mentira que se está descubriendo es de que la privatización no afecta a los empleados. Esto es mundial y se relaciona con la globalización. Las empresas que se fusionan, los que pierden son los empleados. Por lo general la más fuerte cierra departamentos iguales en la débil. Aquí en Panamá se vio este fenómeno con uniones de empresas de comunicación por televisión y otras.
Creo que mucha bulla se hizo respecto a verdades que Estados Unidos nos echa en cara, con eso de las certificaciones. Panamá no ha dejado de ser un país de tránsito de drogas luego de la invasión. Por más esfuerzos que se hagan capturando el mortal polvo, siempre seremos país de tránsito.
Como dirían algunos historiadores, ese es "el destino manifiesto" de los panameños: ser país de tránsito, ya sea de gente, capitales... o drogas.
Y eso que la justicia panameña no es la mejor del mundo, no es nada nuevo. Es descubrir el "agua tibia". Hace muchos años el magistrado y periodista Camilo O. Pérez (q.e.p.d.), comparó nuestra justicia con un "potrero lleno de garrapatas" (¿?).
Lo que queda ahora es trabajar mejor la justicia, para que después no hablen mal de ella.
Hay que felicitar a la Contraloría por detener decenas de autos oficiales que estaban "carnavaleando". No es un secreto que recursos del gobierno se usan a veces para actividades particulares. Eso sucede con todos los gobiernos, pero parece que ahora quieren terminar este "juega vivo". Recuérdese de buscar estos autos en playas y supermercados.
No estoy de acuerdo con aumentar al doble el costo por estacionar un vehículo en el distrito capital. La situación económica no está bien y pagar medio balboa por una hora de estacionamiento, es elevar el costo de la vida de la clase media y baja, que tiene auto por necesidad. Recuérdese que el transporte colectivo es horroroso en Panamá.
Aumentar el número de legisladores en las próximas elecciones es simplemente una burla al pueblo panameño que sufre estrechez económica. Lo que han debido hacer es reducir por lo menos a la mitad el número de honorables, para ver si trabajan mejor y le cuestan menos millones a este pueblo.
También hay que poner mano firme contra el relajito de los cambios de residencias a última hora, para aumentar los votos de un candidato. Y eso que usted pueda "correr" a un puesto por tener una casita de fin de semana en el interior, no es del todo justo para los que viven permanentemente en esa comunidad.
Y ni se diga de las donaciones de plata a los partidos. Deberían hacerse públicas, con nombres y apellidos. Así se evitarían más de un "gol" de donación de gente metida en malos negocios y chanchullos.
Otro daño de la bendita "globalización" es traer artículos que se hacen en Panamá a precios más baratos. Eso acaba con las pocas fábricas y talleres que hay en este país, que tiene pequeña población.
Panamá no puede competir con países donde se gana un sueldo muy bajo, y por eso la ropa y otros artículos salen más barato. Si no cuidamos a nuestros pocos productores, lo que causaremos es más desempleo y miseria.
Como diría un mexicano "a lo nuestro, con razón o sin ella". |