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Arboles frondosos constituían la cuenca del río Juan Díaz en la década del '40, según se puede apreciar en la presente fotografía.
Los paseos en la estación seca eran algo frecuente, sobre todo los residentes del centro de la ciudad que veían en esta arteria pluvial un balneario con aguas limpias que por aquel entonces no estaban contaminadas.
Lamentablemente, la mano del hombre y la urbanización desordenada han acabado estas áreas verdes de las afueras de la ciudad. |