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El ministro de Finanzas japonés, Kiichi Miyazawa, afirmó aye1ry que la economía japonesa está al borde del colapso fiscal, situación anormal que está provocada por el elevado endeudamiento oficial de los últimos años.
Los comentarios de Miyazawa alejaron a los inversores del yen que bajó hasta 120 unidades por dólar, su mínimo en veinte meses, y a 111,5 unidades por euro, uno de sus niveles más altos de los últimos meses.
El ministro de Finanzas japonés compareció ante el comité de presupuesto de la Cámara Alta de la Dieta (Parlamento japonés) ante la que urgió a los legisladores a acometer la reforma estructural de la economía.
El gobierno ha presentado ya un presupuesto para el año fiscal 2001 de 82,65 billones de dólares (unos 677.460 millones de dólares) el 34 por ciento del cual se financiará con nuevas emisiones de bonos.
En marzo del 2002 la deuda pública a largo plazo aumentará hasta nuevo récord absoluto de 666 billones de yenes (unos 5,45 billones de dólares), un 3,7 por ciento por encima de la que había hace un año.
El ministerio de Finanzas no espera datos muy positivos en la evolución del último trimestre de 2000 en el Producto Interior Bruto (PIB), que se publicarán el próximo lunes, debido al enfriamiento del consumo interno y a la falta de dinamismo de la economía de EEUU, el principal socio comercial de Japón.
El gobierno había previsto que la economía crecería el 1,2 por ciento en el año fiscal nipón, que terminará el 31 de marzo, pero fuentes del mercado creen que en el mejor de los casos el avance estará en torno al 1 por ciento.
Los mercados japoneses están pendientes de saber si el Banco de Japón (BOJ) facilita aún más la política económica japonesa para aliviar los problemas de la banca.
El gobernador de la entidad, Masaru Hayami, se mostró ayer partidario de un yen débil para tratar de favorecer las exportaciones japonesas.
Los analistas consideran que la incapacidad de reforma del sector bancario, que en los últimos diez años no ha sabido eliminar su problema de acumulación de créditos fallidos, es la clave de la situación de la economía japonesa. |