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Tres asuntos que a lo mejor no son tan llamativos como las denuncias de corrupción, merecen un comentario de mi parte. Uno que sabe, me dijo que no es justo que los intereses de los depósitos de dinero, que se hacen cada vez que se arrienda un departamento o casa, no se les den a su dueño.
Ese depósito representa un mes de alquiler y el Ministerio de Vivienda lo deposita en una cuenta que lógicamente ganará intereses. El asunto representa decenas de millones de balboas, que producen esta buena cantidad de plata.
Tales intereses pertenecen a quien es dueño del depósito. Entonces Ud. se queda años en una vivienda alquilada y su depósito está ganando intereses. Cuando deja el sitio, le devuelven... solamente la suma del depósito (o sea, el capital y no los intereses que ganó esos años).
Ojalá alguien decida analizar bien este asunto para ver si se puede defender a los arrendatarios, para que reciban los intereses de este depósito, como debe ser. (velos ve, ¡avivatos!). Otro asunto que merece comentarios es el de la supuesta revisión de la efectividad de sedes diplomáticas panameñas.
Aunque ya se dijo que no se pensaban eliminar embajadas ( al contrario, hace poco establecimos relaciones con un paisito árabe). Pienso que sería conveniente cerrar embajadas y consulados que no sirven para "taco de escopeta" a los intereses panameños en el exterior. Ha sido una tradición de muchos gobiernos usar los cargos directivos de embajadas y consulados para pagar favores políticos, o darle una oportunidad "para que se arregle el futuro" a fulanito de tal.
Mientras esto sucede, los pobres que estudiaron una licenciatura en Relaciones Internacionales (antigua Diplomacia), sólo pueden conseguir puestos de poca categoría en el servicio exterior. Hay embajadas que poco sirven a los panameños, mientras que en otras se atiende debidamente a los compatriotas.
En Argentina, agobiada por la crisis económica, se decidió cerrar varias embajadas como medida económica. Esa idea muy bien puede ponerse en práctica en Panamá y otros países del mundo. No quiero decir que algunas sedes diplomáticas podrían considerarse "botellas de lujo". Eso habría que averiguarse bien... El tercer asunto que merece comentario fue lo que me dijo un pequeño empresario el otro día.
"He estado tan ocupado instalando mi segundo negocio, que no quise leer, ver ni escuchar la prensa. Así no me llenaba de negativismo". Estaba frente a un panameño optimista, que se arriesgaba a poner otro negocio a pesar de los problemas económicos del país y la crisis que sufre la mitad de los panameños.
Lo que me preocupó es que este empresario pensaba que a veces las noticias negativas de la prensa afectan la inversión. Pero... ¿seríamos honestos los medios de comunicación si no señalamos lo malo que ocurre en el país? (Tal vez el asunto está en destacar también lo bueno...) |