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Las mujeres y los niños suponen el 75 por ciento de las poblaciones refugiadas del mundo y son quienes más sufren las consecuencias de los conflictos armados de la última década, según la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
Las guerras y conflictos provocan un terror especial entre las mujeres, que no sólo deben enfrentarse a la muertes, las heridas o la destrucción de sus casas, si no también a violaciones, torturas o esclavitud sexual, señala un comunicado de la OIT divulgado por la celebración el próximo viernes del Día Internacional de la Mujer.
Sólo en Ruanda, durante el genocidio de 1994, se estima que entre 250.000 y 500.000 mujeres y niñas, de hasta cinco años, fueron sometidas a todo tipo de torturas, de abusos físicos y violaciones. Los datos conocidos de la guerra de Bosnia indican que entre 20.000 y 50.000 mujeres fueron violadas durante el conflicto y, en ocasiones, como parte de ataques destinados a aterrorizar grupos de diferente etnia.
En Afganistán, "está claro que el abuso de los derechos humanos de las mujeres es parte de un panorama mucho más amplio" de violaciones cometidas durante los 23 años que ha durado el conflicto interno. |