Carlos Andrés Pérez:
caída del salario y escasez causaron el "caracazo"

Caracas
AFP
El ex presidente socialdemócrata
Carlos Andrés Pérez aseguró este domingo que la vertiginosa
caída del salario real en la década de los 80 y la exasperante
escasez de productos básicos, generaron la tragedia del "caracazo"
del 27 de febrero de 1989.
Pérez (1974-79 1989-93) escribió en el diario El Nacional
que "los diez años transcurridos desde aquella dolorosa fecha,
han puesto en circulación diversas versiones sobre la tragedia que
vivió Caracas. Cada cual le ha querido dar la interpretación
que se amolda a sus objetivos".
"Hoy en esta euforia del "chavismo", ese 27 de febrero
se ha convertido en la génesis de los sucesos que llevaron al teniente
coronel Hugo Chávez a la Presidencia. El propio presidente ha señalado
la fecha como el momento culminante de su propia concepción política
sobre Venezuela, frente aquella "masacre" cometida contra el pueblo",
remarcó.
"Es la hora de enfocar aquel trágico suceso sin mentira,
pasión, ni manipulación":
"Dos circunstancias, en primer término, generaron la tragedia:
-una, durante la década de los 80 se produjo una vertiginosa caída
del salario real; y -dos, era exasperante la escasez de productos básicos,
con la inmensa sospecha de acaparamiento y especulación", remarcó.
Pérez evocó que el 27 de noviembre, cuando estallaron
los motines y saqueos por el alza de los pasajes suburbanos, como consecuencia
del programa "shock" de liberación económica pactado
por su naciente gobierno con el FMI, "se confió plenamente en
que la policía restablecería el orden como aparentemente sucedió.
Al alto gobierno no llegaron informaciones que permitieran presagiar
los saqueos".
Ese día, Pérez viajó a la centrooccidental Barquisimeto
y a su retorno a Caracas, sobre las diez de la noche, "tengo un grave
indicio de lo que estaba sucediendo".
"Cuando llegamos a Caracas la caravana no siguió el rumbo
normal. Pregunté el motivo al jefe de la Casa Militar y me indicó
que había disturbios en Catia. En El Silencio vi vitrinas rotas",
escribió.
"Llegué a Miraflores y el ministro de la Defensa me dijo
no saber que estuviera sucediendo nada anormal. Le riposté duramente
lo que personalmente había observado y ofreció llamarme luego
de que tuviera informaciones suficientes", narró.
"Una hora después me llamó para decirme: 'Presidente,
tiene razón, la situación es grave'. Convinimos en que se
hacía necesario que el ejército interviniera para evitar los
desórdenes en Caracas, por cuanto la (militarizada) guardia nacional
no tenía efectivos suficientes".
"Era necesario traer contingentes del interior, que llegaron en
la madrugada, cuando la ciudad ya estaba invadida por los saqueadores. La
función preventiva no pudo realizarse y vinieron los lamentables
e inevitables enfrentamientos", señaló.
"No pretendo ocultar la actuación que le correspondió
cumplir a mi gobierno para preservar el orden. Mi discurso pronunciado en
la tarde el día 28 fue una expresión muy clara de mis sentimientos
y mi dolor. No tengo tampoco ningún reproche contra el comportamiento
de las fuerzas armadas que en tan dolorosas circunstancias hubieron de cumplir
con una misión para la cual no estaban preparadas", concluyó.
Pérez, que ganó su segunda presidencia con el 55% de los
votos, evocando el esplendor de su anterior gobierno (1974-79) marcado por
el "boom" petrolero, asumió el poder el 2 de febrero en
medio de grandes fastos, y el 15 puso en marcha su durísimo programa
económico.
Oficialmente, los motines y saqueos que se prolongaron durante tres
días en Caracas, dejaron un saldo de 276 muertos y 150 millones de
dólares en pérdidas materiales, pero organismos humanitarios
sostienen que las víctimas podrían superar el millar.

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