Más de cien mil devotos de Jesús Nazareno de Atalaya llegaron a la provincia de Veraguas para agradecer los milagros y favores concedidos.
Hoy se realizará la mayor peregrinación en nuestro país, ya que los fieles demostrarán su fe hacia el hijo de Dios.
No hay duda que el pueblo de Atalaya se congrega en esta actividad religiosa y de creencia espiritual.
Esta fiesta de devoción al Cristo marca el inicio del primer domingo de Cuaresma, tiempo de reconciliación y reflexión para los católicos.
SACRIFICIOS
Por encima de todas las cosas materiales se demuestra una vez más que la fe y la devoción de miles de personas es lo que ayuda a superar muchas dificultades que el hombre puede enfrentar en esta vida.
Atalaya, durante la Cuaresma es el lugar de sanación y purificación espiritual de muchas personas que se sienten perturbadas y que llegan a la Basílica Menor para apostarse ante los pies de la imagen.
Allí oran y encuentran el camino para llegar al Señor e implorar su ayuda o darle gracias.
Hace más de un siglo de vida que se habla de los milagros concedidos por el Cristo Jesús Nazareno, en el distrito de Atalaya.
Es considerado como el mediador en situaciones difíciles y muchos feligreses señalan que con sólo invocar su nombre, se resuelven los problemas y se llega a la reconciliación, términos muy empleados por la iglesia católica.
TRADICION
Atalaya se identifica como un pueblo de paz, de recogimiento espiritual y aunque hace algunos meses hubo serios problemas, estos fueron resueltos.
La comunidad y algunos miembros de la Iglesia Católica trabajan hombro a hombro dejando el pasado sólo como una experiencia.
Ahora se fortalece la cordialidad y la hermandad entre los creyentes y devotos.
El pueblo de Atalaya, siempre ha sido hospitalario, quieto, sus personas honradas, sabias, honestas y trabajadora; por ello los peregrinos de otros puntos del país, consideran que es el lugar perfecto para que sea la cuna del Milagroso Cristo Jesús Nazareno.
Llegaron hasta este lugar, personas de todos los estratos sociales y razas sin distingos políticos.