|
No es sólo decir: "Gracias por preferirnos". "¿Qué tal les pareció nuestro menú?". "Estamos orgullosos de atenderles".
Todas estas frases, cualquiera las puede decir, cuando tiene frente a sí un cliente, pero no todos las dicen con la espontaneidad esperada.
Los gerentes de estas empresas, que por supuesto capacitan a su personal en relaciones humanas, deben presentar más atención a estos pequeños detalles, pues pareciera que el cliente escucha una grabación.
Estos saludos son muy buenos, pero podrían ser mejores cuando la atención y el saludo es más personalizado; es decir, como por ejemplo:
¡Hola señora, que lindo bebé tiene!, u otros tipos de saludos que sean de la ocasión, pero siempre dirigidos al cliente en particular que está pagando en la caja o que está por pedir un menú en el restaurante.
Hay que exigir un cambio en esa sonrisa falsa de los que nos saludan en estos establecimientos, para que el cliente sienta que esa alegría viene de adentro. |