Catia Rojas, del equipo de campaña del exmandatario Ernesto Pérez Balladares, remitió la siguiente respuesta a una glosa publicada en "Se Escucha por Ahí".
"En atención al personaje de la Patria Nueva, que le pregunta al expresidente Ernesto Pérez Balladares por qué estando en ejercicio de su función como Mandatario de la República, no realizó algunas acciones en materia de justicia, le respondo lo siguiente:
"Ser de la Patria Nueva o de la Patria Vieja, es una incongruencia. Somos de una sola Patria, con pasado, presente y futuro.
Lo que es presente hoy, mañana será pasado y sin pasado no se construye futuro. (Le quedaría muy bien a esta glosita para cerrarla tu expresión "¡ataja esa!").
Ahora te explico por qué no se construye futuro sin pasado.
Le refresco la memoria al personaje que se esconde en el anonimato, recordando que en 1994, ser PRD era casi un estigma. Apenas transcurridos 5 años de la invasión, Ernesto Pérez Balladares asume la Primera Magistratura de la Nación en un ambiente de incertidumbre política motivado por especulaciones de la oposición, la que sustentaba entre muchas otras cosas que se volvería al militarismo y a sus prácticas.
El presidente en ese momento enfrentó muchos retos, entre ellos, fomentar un ambiente de confianza en la ciudadanía que le permitiera emprender y ejecutar su plan de gobierno y para esto impulsó varias iniciativas que fueron calmando ese estadio de la sociedad. Te pongo un ejemplo, no sé si recuerdas la famosa Ley de la Policía Nacional y una modificación a la misma? Reiteradas fueron las apariciones públicas por ejemplo, de la Presidenta de la Asamblea en ese entonces, para calmar los ánimos y responder las acusaciones que se le hacían al Partido en Gobierno de intentar revivir el Ejército. El esfuerzo emprendido por dilucidar este tema fue enorme. Ese primer paso dado contribuyó a esclarecer el camino que tendría el Gobierno.
Pasados los años y la práctica del ex presidente de anunciar públicamente sus proyectos de Estado sin vacilación alguna, le permitieron fundar esa confianza ganada y demostrada con el 90% de la simpatía de sus gobernados apenas transcurridos los primeros seis meses de asumir esta responsabilidad y que posteriormente mantuvo por encima del porcentaje de votos que lo llevó a la Presidencia. De actuar de lo contrario, habría fomentado un ambiente de incertidumbre que podría haber trastocado la gobernabilidad. Y tal vez, el PRD no habría ganado esta elección, una cuestión especulativa pero posiblemente viable en probabilidades.
Hoy las cosas son distintas. Se avanzó en creces en materia de confianza y el slogan de que volvemos al militarismo y sus viejas prácticas ha quedado atrás. La sociedad es más receptiva a las propuestas de cambio, es más participativa y la opinión pública sabe distinguir de una propuesta buena de otra mala. El Partido Revolucionario Democrático (PRD), en esta nueva circunstancia tiene muchas opciones para emprender cambios porque el estigma quedó anulado en el gobierno del ex presidente Pérez Balladares.
Por lo demás, al ex presidente Ernesto Pérez Balladares le asiste el derecho ciudadano de expresar libremente su pensamiento y a diferencia del ciudadano Francisco Flores, no terminó su vida política cuando dejó el Palacio de las Garzas, muy por el contrario".