Transportistas que cuestionan a la directiva de la Cámara Nacional del Transporte (CANATRA), mostraron su descontento por la manera en que este grupo ha mantenido lo que consideran un "silencio cómplice" por la situación que atraviesan los hermanos Próspero y Ariel Ortega, conductor y propietario del bus 8B- 06, implicado en la tragedia del 23 de octubre donde 18 panameños murieron calcinados en un bus de la ruta Corredor-Mano de Piedra.
Mariano González, subsecretario del SICOTRAC, denunció que ambos hermanos, al igual que el electromecánico detenido por este hecho, están en una situación difícil y los gremios transportistas, que dicen defender los intereses de los conductores, no han dado ningún tipo de pronunciamiento.
Ante esto, González precisó que solicitarán a través del abogado de los detenidos, que éstos sean trasladados desde la cárcel La Joyita a El Renacer, ya que uno de ellos, Próspero, está confrontado algunos problemas de salud.
Como una alternativa para conseguir algún tipo de fondos para apoyar a los transportistas detenidos, González resaltó que mañana viernes harán las gestiones pertinentes, junto a los familiares de los afectados en un banco de la localidad, para abrir una cuenta bancaria, donde los interesados en apoyar a estos panameños puedan hacer sus donaciones.