Un gol de David Silva, a pocos minutos de la final, dio un importantísimo empate (2-2) al Valencia en su visita al Inter de los récords italianos, que deja al conjunto de Quique Sánchez Flores más cerca que su rival del acceso a los cuartos de final, ya que le vale en Mestalla hasta el empate a un gol.
El partido no fue espectacular, pero el Valencia dio la cara, pese a pasar en varias ocasiones por malos momentos. Esto hizo que, junto al resultado, una de las cosas más positivas del conjunto valencianista fue no amedrentarse en los peores instantes ante un rival del que se han vertido quizás demasiados elogios.
Existía una cierta expectación por ver en terreno europeo lo que podía dar de sí este invicto Inter en competiciones nacionales, donde no ha perdido partido alguno (ni en liga ni en Copa de Italia) y que sumaba veintinueve partidos oficiales consecutivos sin perder (0-2, ante el Bayern Munich, en la segunda jornada de la primera fase, 25/09/06), amén del récord de dieciséis triunfos seguidos en el campeonato transalpino.
Cifras impresionantes, pero que dejaban alguna que otra interrogante ya que, en verdad, el actual "calcio" no es lo que era. Valencia los regresó a la realidad.