Dos errores, uno de Víctor Valdés, en el primer tiempo y otro de Rafael Márquez, en el segundo, han puesto al Barca, al campeón de Europa, contra las cuerdas. El Liverpool tuvo suficiente con un fútbol ordenado para acabar con los azulgrana, que se la jugarán a una carta en el difícil Anfield (1-2).
Y eso que el Barcelona se adelantó en el marcador con un tanto de Deco en el minuto 14. A partir de entonces, los errores propios condenaron a los azulgrana, que jugaron bien unos minutos en el primer tiempo, pero nunca se sobrepusieron a la situación.
No es que el Liverpool firmara una portentosa actuación, es que los catalanes estuvieron por debajo de lo esperado y tiraron por la borda una racha de 17 partidos europeos sin perder en el Camp Nou, desde que el Juventus ganará por 1-2 en abril de 2003.