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No hay excusas. La derrota ante Honduras no tiene justificación, se perdió ante un equipo que en el terreno fue inferior, pero que leyó bien el partido y supo aprovechar las oportunidades de gol y desaprovechar otras cuantas.
El del jueves, fue uno de esos partidos para olvidar, jugadores frustrados en la cancha, molestos con ellos mismos porque las jugadas no eran las mejores. Un técnico apático, que cuando el equipo necesitaba una fisonomía distinta, en un momento clave del primer tiempo, se aguantó, no hizo variantes y sòlo fue hasta comenzado el segundo tiempo cuando ingresó a Escobar y Justavino, sin que el equipo cambiara, ya que con el marcador adverso hacía falta ordenar los hombres sobre el terreno de juego.
Al jugar con laterales con salidas, nos quedamos sin defender,pues les costaba regresar, tal y como pasó ante Estados Unidos, donde Donovan y Beasly nos volvieron locos por los costados.
No cabe duda de que Edwin Pavón estudiò bien a Panamá, supo como neutralizarnos y referenció a los hombres peligrosos de nuestra oncena.
Por esta razòn, cada vez que el balón llegaba a Tejada, le caían tres jugadores a la marca y Garcés, que mal, se dedicó a provocar, a pegar, más que a jugar y mostrar su fútbol.
Hoy quería escribir de la victoria y no de la derrota, quería escribir del sueño Atenas, y se diluyó con el 3-1, un resultado que pudo ser más amplio, porque al equipo le faltó coraje, deseos de ganar y lo principal, concentración.
Jugamos muy mal, un partido que tácticamente lo planteò mal el "Cheché", que hoy quedó en deuda con la afición y el país.
El "Cheché" se rajó en su primera prueba de fuego, en la que contaba por los puntos y la clasificación para un torneo tan importante como las olimpiadas.
Por eso debe dar la cara, una vez llegue a Panamá y explicar ante la prensa, los motivos del fracaso, por qué el mal partido ante Honduras, por què se pasó del cielo al infierno entre un partido y el otro. Son interrogantes que Hernández tendrá que explicar a su llegada.
Por lo demás ya no hay tiempo para llorar, ni para justificar, ni para defender el fracaso, hay que pensar en la eliminatoria hacia Alemania 2006, trabajar rápidamente con parte de este equipo, sumar a otros elementos mayores y uno que otro de la Sub 20, para iniciar un proceso serio que nos deje lo más cerca posible de clasificar a un mundial de mayores. |