Le queda muy poco tiempo de vida
al juicio de destitución de Clinton
Washington
AFP
Para mayor alivio de la opinión
pública estadounidense, el juicio de destitución de Bill Clinton
en el Senado podría terminar la semana próxima, y el presidente
ya tiene asegurada su permanencia en la Casa Blanca.
"El juicio habrá terminado de aquí al viernes"
próximo, coincidió este viernes el senador demócrata
Christopher Dodd con Trent Lott, el líder de la mayoría republicana
en el Senado.
La aplastante votación del Senado, el jueves (70 votos contra
30), para rechazar la comparecencia de Monica Lewinsky y aprobar únicamente
la utilización de su declaración en vídeo, aniquiló
las esperanzas de los "fiscales" republicanos de la Cámara
de Representantes.
Tampoco obtuvieron el testimonio, que tanto reclamaban, de Bill Clinton,
que sigue batiendo récords de popularidad, y saben que no alcanzarán
los 67 votos, es decir, dos tercios del Senado, necesarios para destituir
al presidente.
"Hay que ser realista, este presidente seguramente va a sobrevivir",
admitió este viernes Ed Bryant, el "fiscal" que había
interrogado a la ex becaria de la casa Blanca Monica Lewinksy el lunes.
Pero, añadió por el canal de televisión ABC, "seguiremos
corriendo hasta la línea de llegada y haremos lo que se supone que
tenemos que hacer de acuerdo a la Constitución".
Las deliberaciones en el Senado, que podrían ser públicas,
empezarán el martes.
Sin embargo, a los senadores, claramente divididos según su filiación
política (55 republicanos, 45 demócratas) les queda la parte
más dura: tienen que hallar una salida honorable, o incluso un castigo
alternativo.
Hasta algunos demócratas quieren castigar al presidente por lo
que desde hace un año vive el país, y todos los legisladores
ya tienen en mente las elecciones del año 2000.
Una propuesta republicana destinada a votar para reconocer la culpabilidad
del presidente, antes de la votación sobre la destitución,
parece haber pasado a mejor vida, pues los demócratas la rechazaron
tajantemente, arguyendo que una doble votación sería inconstitucional.
Los demócratas, por su lado, trabajan entre bambalinas para presentar
una moción de reprimenda (censura) -al parecer la solución
preferida de los norteamericanos- que tendría lugar después
de la votación sobre la
destitución. Pero tampoco todos coinciden: esta vez, son los republicanos
los que estiman esta solución inconstitucional.
"Lean la constitución, es la destitución o nada",
recomendaba esta semana un ex juez conservador, Robert Bork, en el diario
The Wall Street Journal.
"Es probable que el proceso de destitución se termine con
la absolución de Clinton y nada más", estimaba, por su
parte, The New York Times este viernes.
Frente a republicanos desesperados con la sola idea de un presidente
absuelto y triunfante, la Casa Blanca decidió mostrar un perfil bajo:
su portavoz, Joe Lockhart, prometió públicamente que no habría
ninguna manifestación de regocijo.
Tanto más cuanto que Clinton sabe que aunque sea absuelto por
el Senado de las acusaciones de perjurio y obstrucción a la justicia,
sigue bajo la amenaza del fiscal especial Kenneth Starr. Este, en efecto,
no descartó inculparlo, por las mismas razones, antes del fin de
su mandato.

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| "El juicio habrá terminado de aquí al viernes"
próximo, coincidió este viernes el senador demócrata
Christopher Dodd con Trent Lott, el líder de la mayoría republicana
en el Senado. |

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