La casa de una adolescente en la finca bananera Higuerón, distrito de Barú, se convirtió en su propia trampa para que tres hombres, de los cuales dos habían sido en su momento compañeros sentimentales de su madre y un vecino, abusaran sexualmente de ella, en momentos diferentes, desde los 11 años de edad, según la denuncia presentada ante las autoridades.
Durante la conversación con una de sus tías, la menor, ahora con 13 años, comentó lo que le había sucedido en su casa con uno de los que había sido su padrastro y después, poco a poco salió a relucir que había dos hombres, entre ellos el actual compañero de su madre, que también habían hecho lo mismo.
El primer padrastro estuvo viviendo con su mamá por cinco años; el segundo convivió en la casa por año y medio; mientras que el otro sujeto denunciado, acudía a la residencia temporalmente a realizar trabajos de albañilería.
Su madre, una mujer que tiene que trabajar fuera de la casa para mantener a sus dos hijas, interpuso la denuncia ante la Personería Primera Municipal de Barú, donde ordenaron la detención inmediata de los tres sujetos acusados.
Luego de presentar la denuncia, la madre de la víctima manifestó el deseo de que las autoridades que investigan la situación hagan las cosas de tal forma que prevalezca la justicia.
El personero segundo Municipal de Barú, Guillermo Pittí, quien maneja uno de los expedientes contra una de las personas denunciadas por abuso sexual, dijo que ya se ha realizado la ampliación de la denuncia, después de haber acreditado el hecho punible.
Acotó que el sindicado que fue denunciado ante su despacho ya fue indagado, por lo que pudo hacer uso de su derecho a defenderse, aduciendo ser inocente.