El Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR) pidió ayer 19, 7 millones de dólares (15, 2 millones de euros) para financiar programas de ayuda a los desplazados en la región sudanesa de Darfur y a refugiados en Chad, así como para mejorar la seguridad de los campamentos en los que viven.
La portavoz del ACNUR, Jennifer Pagonis aseguró que la seguridad en la zona es "extremadamente frágil" a pesar del acuerdo de paz firmado el pasado mayo, ya que el Ejército, la milicia árabe "yanyauid" y otros grupos armados siguen enfrentándose entre sí.
Pagonis sostuvo que "algunos ataques tienen como objetivo los campamentos, las reservas de material humanitario y a nuestros trabajadores, doce de los cuales han muerto en los últimos meses".
Por otro lado, ACNUR informó que ya son 100.000 los sudaneses que han regresado a sus aldeas en el sur de Sudán gracias a un programa de retorno iniciado en 2005.