El próximo 11 de febrero los portugueses acudirán por segunda vez a las urnas, nueve años después, para apoyar o rechazar la nueva legislación sobre el aborto.
La norma pretende frenar las prácticas clandestinas y los 40.000 mil casos anuales atendidos en España.
La nueva ley, que se someterá a referendo, impulsada por el Partido Socialista y que cuenta también con el respaldo del Partido Comunista Portugués y del Bloque de Izquierda, autorizaría el aborto sin restricciones durante las diez primeras semanas de embarazo.
Esta propuesta es el resultado de una promesa electoral del socialista José Sócrates en el 2005, poco después de llegar al poder, lo cual no prospero.
El primer referendo para liberalizar el aborto se produjo el 28 de junio de 1998 y ganó el no con el 50, 91 por ciento de los votos y arrojó, además, una abstención del 68, 06 por ciento.