Tragedia por terremoto desplaza al diálogo
de paz con la guerrilla
Bogotá
AFP
El presidente del Congreso
colombiano, el oficialista Fabio Valencia, pidió este miércoles
anteponer la atención a las víctimas del devastador terremoto
que el lunes último sucudió el centro-oeste del país,
al "congelado" diálogo de paz entre el Gobierno y la guerrilla.
"Aunque la pacificación es una de las prioridades del país,
los colombianos, incluidos los guerrilleros, deben mirar primero hacia la
zona del desastre", declaró Valencia, uno de los cuatro delegados
del presidente conservador Andrés Pastrana en las conversaciones
con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, marxistas).
El legislador, que ha recorrido la zona afectada en las últimas
24 horas, dijo a los periodistas que el terremoto golpeó "fuertemente
la economía colombiana", que depende en gran parte de la exportación
del café que se produce en los devastados departamentos de Quindío
y Risaralda.
Su declaración se produjo un día después de que
terminara en las selvas del sur del país un "tenso" encuentro
entre los delegados oficiales y tres jefes rebeldes, que tuvo como telón
de fondo los temas del paramilitarismo, la ampliación del plazo del
"despeje" de tropas en el área neutral y una denuncia rebelde
de que aviones del Ejército sobrevolaron la zona.
Las partes expidieron la víspera un comunicado conjunto en el
que reafirmaron la voluntad de seguir buscando la paz por la vía
negociada, reconocieron que es prioritario abordar el asunto del desarrollo
alternativo en las zonas de cultivos de coca y amapola -materias primas
de la cocaína y la heroína- y "trabajar en la construcción
de un modelo de desarrollo sostenible".
Medios periodísticos, como la radio privada RCN, dijeron que
el Gobierno y las FARC también habrían logrado un "preacuerdo"
para prolongar por otros tres meses, a partir del próximo 7 de febrero,
el período de la desmilitarización de la zona del sur del
país, de 42.000 km2, pero las fuentes oficiales no habían
avalado este miércoles tal reporte.
De acuerdo con los medios de prensa, que dijeron haber obtenido la información
en fuentes oficiales no reveladas, el gobierno accedió a la prórroga
con la condición de que la zona "despejada", que hoy cubre
cinco municipios de los departamentos de Caquetá y Meta, se reduzca
a tres.
El presidente Pastrana advirtió el jueves último que la
fecha señalada para concluir la desmilitarización es "inmodificable".
La guerrilla de las FARC, la más antigua, numerosa y beligerante
del país, suspendió unilateralmente las conversaciones el
martes de la semana pasada, alegando que el Gobierno no ha mostrado resultados
satisfactorios en la lucha contra los paramilitares.
El grupo marxista aclaró que el diálogo está "congelado
y no cancelado", por lo que las partes pueden seguir conversando sobre
diversos temas.

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| "Aunque la pacificación es una de las prioridades del país,
los colombianos, incluidos los guerrilleros, deben mirar primero hacia la
zona del desastre", declaró Valencia, uno de los cuatro delegados
del presidente conservador Andrés Pastrana en las conversaciones
con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, marxistas). |

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