Gobierno chileno interviene en caso Pinochet en medio de gran controversia

Londres
AFP

La coalición gubernamental chilena de demócratas cristianos y socialistas, entre críticas y contradicciones, se preparaba el miércoles en Londres para intervenir ante los Lores que decidirán el destino del general (r) Augusto Pinochet, mientras llovía críticas y acusaciones de izquierdistas y defensores de los Derechos Humanos.

La crisis política que el caso Pinochet provoca en Chile repercutió en Londres, al conocerse que el gobierno chileno, presionado por la izquierda, se resignaría a defender la soberanía nacional que considera atropellada por la solicitud judicial española para la extradición del ex dictador, sin hacer hincapié en lo que concierne a su cuestionada inmunidad soberana.

Los responsables pinochetistas en Londres llegaron a decir que eso sería una "puñalada por la espalda" al general (r), que de esta manera quedaría casi indefenso.

Paralelamente, el gobierno, y, sobre todo los socialistas, no cosechaban en Londres los frutos de su cambio de actitud, porque los sectores de exiliados de izquierda próximos a organizaciones de Derechos Humanos, vieron en esta actitud una manifestación de oportunismo político electoral.

Este miércoles, los partidarios de Pinochet se mostraron relativamente tranquilos después de que el gobierno hiciera saber, extraoficialmente, que mantendría en los papeles el reconocimiento de la inmunidad soberana de Pinochet.

Por otra parte, el gobierno chileno afirmó este miércoles que su voluntad de ser parte acusadora en las casi veinte querellas emprendidas en el país contra el ex dictador por violaciones a los Derechos Humanos, persigue estrictos objetivos de justicia.

"No es una acción simbólica", dijo el ministro secretario general, Jorge Arrate, agregando que se intenta buscar utilizar mecanismos que se encuentren "al alcance", para que hagan más eficaz la tarea de los tribunales.

Desde enero de 1998 hasta la fecha, Pinochet, de 83 años de edad, actual senador vitalicio y ex jefe del ejército, ha sido objeto de 20 demandas por crímenes contra los opositores a su régimen (entre 1973 y 1990).

En Londres, Reed Brody, representante de la organización Human Right Watch en el proceso contra el ex dictador que se sigue en la Cámara de los Lores, expresó este miércoles que el gobierno de Chile ha quedado en "una posición incómoda" para alegar en el "caso Pinochet".

Por otro lado, en Madrid el canciller español Abel Matutes afirmó, también este miércoles, que el caso Pinochet "complica las relaciones con un país hermano como Chile".

En declaraciones realizadas a la televisión pública, Matutes aseguró que ni le agrada ni le desagrada la posibilidad de que Pinochet sea extraditado y juzgado en España, aunque este asunto "no deja de ser una patata caliente que complica las relaciones con un país hermano como Chile".

Además, agregó que el ejecutivo español sólo puede cumplir "respetuosa y escrupulosamente" las decisiones judiciales sobre el caso.

En Londres, Sola Sierra, dirigente comunista y presidenta de la asociación de familiares de detenidos-desaparecidos durante el régimen militar, declaró que el arresto de Pinochet "destapó" hechos que se querían ocultar.

En Chile no hay unidad, ni reconciliación, ni tránsito a la democracia mientras que el gobierno de centro-izquierda se dé la mano con la derecha, declaró este miércoles.

Mientras tanto, en Santiago, los jefes de las fuerzas armadas chilenas recibieron informes oficiales del arresto británico del ex dictador Augusto Pinochet, mientras corrían versiones de que un supuesto cambio en la postura del gobierno podría debilitar la defensa del general ante la Cámara de los Lores y la justicia española.

El tema fue el centro de una reunión de una hora y cuarenta minutos entre los mandos del Ejército, de la Armada y de la Fuerza Aérea y los ministros de Relaciones Exteriores, José Miguel Insulza, y de Defensa, José Florencio Guzmán.

Portavoces de la cartera de Defensa rehusaron dar una versión y/o precisiones sobre el desarrollo de la reunión.

La Armada anunció el martes que retirará al agregado naval de la embajada de Chile en el Reino Unido, para enfatizar su desagrado por la detención del general (r).

En Gran Bretaña, los abogados de Augusto Pinochet argumentaron este miércoles que Gran Bretaña no está obligada a extraditar al ex dictador Chileno por el hecho de que Londres haya firmado una convención internacional sobre la tortura.

Afirmó en la Casa de los Lores que la convención contra la tortura (firmada por Gran Bretaña) permitiría rechazar la solicitud española de extradición, en caso de considerar que Pinochet gozaba de inmunidad soberana cuando ocurrieron los hechos que se le imputan. "Lo que falta hacer es enviar los documentos a la Fiscalía del Reino, puesto que no son ustedes quienes deben juzgar", dijo Montgomery.

Para la defensora, la tortura no es un crimen internacional si no afecta al orden internacional, por lo tanto debe juzgarse en el país donde fue cometido.

 

 

 

 

 






 

La crisis política que el caso Pinochet provoca en Chile repercutió en Londres, al conocerse que el gobierno chileno, presionado por la izquierda, se resignaría a defender la soberanía nacional que considera atropellada por la solicitud judicial española para la extradición del ex dictador, sin hacer hincapié en lo que concierne a su cuestionada inmunidad soberana.

 

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