El Papa manifiesta su oposición
a la pena de muerte y racismo en EEUU

El Papa expresó que la sociedad
moderna debe dar a los criminales la oportunidad de reformarse.

EEUU
REUTERS
El Papa Juan Pablo II envió
el miércoles un claro y firme mensaje a los estadounidenses para
que se opongan al aborto, resistan el destructivo mal del racismo y pongan
fin a la innecesaria crueldad de la pena de muerte.
En el último día de su visita al continente americano,
el Papa subrayó en su homilía, durante una misa celebrada
en la ciudad estadounidense de San Luis, que los católicos deben
dar su apoyo inquebrantable a la protección de la vida humana y a
la dignidad de todos los individuos.
Expresando sus convicciones para guiar a los fieles hacia el tercer
milenio del cristianismo, el Pontífice de 78 años dijo: "Renuevo
la petición que hice en Navidad de lograr un consenso para poner
fin a la pena de muerte, que es cruel e innecesaria".
El Papa expresó que la sociedad moderna debe dar a los criminales
la oportunidad de reformarse.
"Un signo de esperanza es el creciente reconocimiento de que la
dignidad de la vida humana nunca debe ser irrespetada, ni siquiera en el
caso de alguien que haya cometido un acto perverso", dijo ante una
multitud compuesta por unas 100,000 personas, 1,000 sacerdotes y más
de 200 obispos y cardenales de todo Estados Unidos.
El Papa, hablando como una de las autoridades espirituales más
ampliamente respetadas del mundo y durante el viaje número 85 al
exterior de su papado de 20 años, dirigió su petición
a Estados Unidos, donde más de 500 personas han sido ejecutadas desde
que la pena capital fue reinstaurada en 1977.
La súplica del Papa en Missouri sucedió un día
después que este estado norteamericano pospuso, en consideración
a su visita, una ejecución que estaba programada para el martes,
y pocas horas después que el estado de Texas ejecutó a Martín
Vega, de 52 años, por un asesinato que cometió en 1985.
El portavoz jefe del Vaticano, Joaquín Navarro-Valls, describió
la decisión de Missouri de aplazar la ejecución de Darrell
Mease hasta el 10 de febrero como "una burla" y dijo que la postergación
no es suficiente.
El Papa dijo también que Estados Unidos, donde la tensión
racial aflige a muchas ciudades grandes, enfrenta un gran reto a medida
que se acerca el nuevo milenio, "para poner fin a toda manifestación
de racismo, una plaga que sus obispos han llamado uno de los males más
persistentes y destructivos de la nación".
El miércoles por la tarde, tenía previsto reunirse con
Rosa Parks, de 86 años, conocida como la madre del movimiento de
derechos civiles de los tiempos modernos en Estados Unidos, debido a que
se negó en 1955 a ceder su asiento en un autobús a un hombre
blanco en el entonces altamente segregado estado de Alabama.
El Papa instó a los católicos que han bajado la guardia
a regresar a la iglesia y dijo que Cristo da la bienvenida de nuevo a cada
pecador que se arrepiente.
El Pontífice emprendió su visita al continente americano
para concluir un sínodo de obispos americanos, que tuvo lugar en
el Vaticano en 1997 y emitió un documento que expone su punto de
vista a los católicos para el próximo siglo.
Durante su visita de cuatro días a la ciudad de México,
subrayó la urgente necesidad de combatir la pobreza y la injusticia
y cerrar la brecha entre los ricos y los pobres.

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