Inmigrantes guatemaltecos que residen en Nueva Jersey denunciaron hoy los abusos de los que han sido víctimas en los últimos años en EE.UU. y pidieron un alto a las redadas y la pronta solución del problema migratorio.
Esta comunidad se ha unido a una campaña binacional que busca presionar por una reforma migratoria y el fin de las deportaciones que en las tres primeras semanas de 2009 han causado la expulsión de más de 600 de sus compatriotas.
Cifras del Movimiento de Inmigrantes Guatemaltecos (MIGUA), basadas en datos de la Dirección General de Migración de Guatemala, revelan que en los primeros 14 días de enero han sido deportados 683 guatemaltecos, lo que equivale a la expulsión de 48 personas diarias.
"Los guatemaltecos estamos limitados. Muchos no tienen seguro de salud, ni atención médica apropiada o no acuden a las clínicas asequibles, y tienen que arreglárselas para vivir en un cuarto entre varios porque no pueden pagar un apartamento por familia", dijo a EFE, Isabel Ruano, de 36 años y activista de MIGUA.