El entorno cultural en que se desenvuelve el panameño lo ha llevado a adoptar algunos vicios de dicción, aunque sean un grave contraste con el idioma español y a veces suele ser utilizado por altos funcionarios gubernamentales.
En los últimos años el error idiomático más utilizado en que se ha incurrido se da en el término “más sin embargo”.
Dimas Lidio Pittí, periodista, miembro de la Real Academia Española de la Lengua y correspondiente de la Real Academia Española, explica que el uso de estos términos es absolutamente incorrecto, porque se trata de una redundancia flagrante; son voces absolutamente equivalentes.
Esta frase es muy utilizada por altos funcionarios al hablar en la radio o en la televisión, situación que se ha convertido en una verdadera preocupación por el deterioro del idioma que se ocasiona en los menores de edad y en la población, quienes al escuchar este vicio pueden comenzar a emplearlo en forma incorrecta.
En Chiriquí, la utilización de esta redundancia se ha diseminado por doquier, donde las personas al ser entrevistadas por los periodistas, al referirse a un determinado caso y al darle importancia a un hecho dicen “más sin embargo”.
Pittí fue claro al señalar que esto corresponde a un vicio idiomático y es un peligro para el idioma porque los niños al escuchar a los mayores incurrir en estos dislates van a seguir por esa vía equívoca.
Recomendó que lo ideal es que las personas utilicen lo mejor posible el idioma.
En este caso se debe utilizar el "es más" o "sin embargo", cuando se quiere enfatizar algo o agregar un dato adicional a la opinión o la información que se está dando.