Diversos tiroteos entre la policía y bandas de delincuentes dejaron un saldo de siete muertos en la ciudad brasileña de Río de Janeiro.
La primera víctima fue una mujer de 50 años, que recibió un balazo en la cabeza cuando viajaba en un autobús urbano, fruto de un enfrentamiento entre la Policía Militar y unos delincuentes; mientras que un hombre resultó herido de levedad.
En el mismo tiroteo, murieron dos supuestos bandidos, que se cree estaban realizando atracos en los alrededores.
También tres presuntos narcotraficantes perdieron la vida en una operación policial en una favela carioca, en la que confiscaron tres pistolas, municiones y cocaína.
Además un policía murió y otro resultó herido cuando unos desconocidos acribillaron su automóvil.