La versión copera del Barça, no tan excelsa como la liguera, demostró su valía y volvió a derrotar al Atlético de Madrid (2-1), tras remontar un resultado adverso, con lo que se aseguró el pase a los cuartos de final de la Copa, donde aguarda el Espanyol, en un esperado derbi barcelonés.
A pesar de la ventaja que traía de Madrid (1-3), el Barcelona jugó para ganar el partido, aunque para ello tuvo que sufrir, remontar el tanto inicial de Sinama Pongolle y darle la vuelta a la situación.
Remontó el Barça con un tanto de Bojan, aún en la primera parte, y otro de Gudjohnsen, en una magnífica acción individual de Andrés Iniesta.
Guardiola, como se preveía, se apuntó a las rotaciones. Dejó a Messi en el banquillo y a Xavi, Eto'o y Henry en la grada. En la delantera, el Barça presentó una tripleta nada habitual (Iniesta, Bojan y Hleb).