|
Un presunto violador fue linchado por una turba enardecida que lo quemó vivo, informó ayer martes el alcalde de Cayambe, Diego Bonifaz. "Este es un tocado de clarín para que las autoridades rectifiquen'', dijo el alcalde de Cayambe, 45 kilómetros al norte de Quito.
En declaraciones al canal 10 de televisión, Bonifaz dijo que en esa población "no hay ni Dios ni ley; no hay un juez que emita boletas de captura; no hay un fiscal. Hemos pedido hace mucho tiempo que se nos atienda''.
El hecho ocurrió el lunes en esa ciudad rural donde la turba capturó a Patricio Quiñónez, de unos 21 años, acusado de violar a una menor de edad. La multitud forzó las seguridades de la cárcel y luego castigó con golpes y patadas al presunto violador y le prendió fuego.
La televisión mostró a Quiñónez en llamas en medio de la calle, y luego rodando desnudo y con su cuerpo quemado. Una moradora no identificada entrevistada por la televisión, dijo que "lamentablemente la gente se levantó porque un malhechor hizo sus actos obscenos y salió como si nada''.
La policía no hizo público algún informe acerca de este caso, que suele repetirse con frecuencia porque algunas comunidades rurales estiman más conveniente hacer justicia por mano propia ante lo que califican como negligencia de los jueces. |