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Pese a que los índices de homicidio han disminuido durante los últimos años en la provincia de Chiriquí, las autoridades del Ministerio Público están alarmadas por la gravedad y los móviles utilizados para cometer los crímenes de sangre que se han registrado en la región.
Edwin Alvarez, Fiscal Primero Superior, manifestó que se han dado drásticos cambios a la hora del hecho, ya que la gravedad de la comisión de los sucesos involucra mecanismos diferentes que demuestran una amenaza permanente.
Comentó que su criterio se fundamenta en los homicidios acaecidos durante el pasado año de los cuales muchos los consideró como "espeluznantes". Según la autoridad, los asesinatos del año pasado fueron cometidos con gran saña y con graves repercusiones por los protagonistas del hecho.
Expresó que estos hechos involucran familiares y personas allegadas a los sindicados que cometen el homicidio sin tomar en consideración las condiciones, por lo que advirtió que aunque se han bajado cuantitativamente los números, la forma de ejecución ha provocado mayores repercusiones en la sociedad.
Apuntó que estas situaciones son investigadas por parte de las autoridades del Ministerio Público, pues se necesita determinar las causas frente a la presencia de un designio criminal en donde se involucra la vida de una persona.
CRÍMENES MACABROS
Durante los últimos años, la provincia ha sido escenario de hechos que se han perpetrado para acabar de manera agresiva la vida de una persona. Se menciona el caso de la "descuartizadora de Gualaca", quien acabó con su marido a machetazos. También otro de los más sonados fue el del matricida de los Positos de Alanje, en donde un hijo mató de un golpe en la nuca a su madre luego de que ésta lo sorprendiera abusando sexualmente a su nieta.
Lo cierto es que el grado de criminalidad que registra la sociedad panameña en los últimos años, es alarmante por la agresividad con la cual son cometidos. Los valores han cambiado y con ellos, los sentimientos de humanidad. ¿Qué está sucediendo? es la interriogante de pensantes en la comunidad chiricana, la cual pide una mayor atención social de los responsables de velar por ello. |