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Para los que conocen Argentina y su historia económica, resulta increíble los dramáticos hechos vividos en Tucumán, provincia de San Miguel, donde las 220 camas del hospital pediátrico, se hacen pocas.
El 64 por ciento de su población (cerca de 900 mil), están en la pobreza y de éstos, casi la mitad, en la extrema pobreza. Es decir, no tienen qué comer y los niños están enfermos, con infecciones y con bajo nivel de glóbulos rojos.
Según el cable, el desempleo en la región, alcanza un 23 por ciento y otro 19.5 está subocupada o en el sector informal y han conformado villas de miserias en terrenos ilegales y han visto cambiar sus dietas, al desaparecer la carne y la leche. Ahora sólo toman mate (hierba) y pan.
Los médicos argentinos están preocupados, ya que la desnutrición ha permitido el desarrollo de enfermedades como por ejemplo, los trastornos respiratorios, las infecciones intestinales y la dermatitis. Se calcula que cerca de 300 mil (87%) niños, tienen parásitos en los intestinos y muchos de los recién nacidos no alcanzan las dos libras de peso.
El drama de Argentina es muy profundo, Cerca del 66 por ciento de las familias debió reducir a más de la mitad, su poder de compra y el 53 por ciento está bajo la línea de la pobreza, lo que significa que más de ocho millones 6000 mil niños y adolescentes, están viviendo en un país que, a pesar de poseer un recurso humano de elevado nivel cultural y profesional, debe bajar su cabeza orgullosa y soportar el desgaste social y económico, por la corrupción y el desgreño político. |