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Si usted hubiese sido ungido por los mi-litares, proclamado presidente de la República como resultado de un fraude monstruoso y luego botado de la presidencia por los mismos que lo impusieron allí, probablemente trataría de pasar agachado el resto de su vida. Semejantes antecedentes no pueden ser motivo de satisfacción para ningún ciudadano que posea un mínimo de amor propio.
Nicolás Ardito Barletta, sin embargo, sigue insistiendo que ganó las elecciones de 1984 (La Prensa, 6 de enero de 2004). El candidato de los militares y el PRD en 1984, conocido popularmente como "Fraudito", alega tener en su poder 3 mil 902 actas que sustentan su triunfo. ¡Como si de todos no fuera conocida la escandalosa adulteración de actas que fue una de las fases del masivo fraude contra la voluntad popular perpetrado en 1984!
La etapa previa fue la manipulación del padrón electoral, también orquestada por los militares y el PRD. Eso lo corroboró, entre otros, Roberto Díaz Herrera, quien en 1987 confesó que fue en su casa donde se ejecutó el fraude que le arrebató la presidencia al Dr. Arnulfo Arias Madrid.
Si en Panamá hubiese justicia -si en 1990 se hubiese procesado a quienes idearon, ejecutaron y beneficiaron de esa mons-truosidad- se hubiese fortalecido notablemente el estado de derecho y dado un golpe contundente a la corrupción. Y hoy no tendríamos que soportar declaraciones mentirosas sobre supuestos "triunfos" electorales que son un insulto a la ciudadanía. |