Los familiares de los seis jóvenes hospitalizados se encuentran en constante vigilia en la planta baja del Hospital Santo Tomás.
Luego de conocerse del fallecimiento del adolescente, una pastora se acercó la mañana de ayer, miércoles, al lugar, donde se realizaron cánticos y adoraciones al Creador.
Los padres de los heridos son llevados a horas del mediodía a la Sala de Cuidados Intensivos y Quemados de dicho nosocomio para informales sobre el estado médico por parte de los especialistas que se encuentran de turno.
En dicha sala, que se encuentra en el tercer piso, el ambiente es frío por lo fuerte del aire acondicionado.
Posterior al informe diario de los médicos, bajando una amplia escalera con piso de mármol de color oscuro, los familiares se refugian en el ventanal para meditar y romper en llanto.
Es cuestión de esperar.