Al menos 12 personas, entre ellos panameños, costarricenses, y nicaragüenses, son investigados por agentes de la inteligencia de Colombia, por estar, presuntamente, colaborando en el tráfico de armas y drogas en toda América Central, para las insurgentes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), informó una fuente relacionada con la investigación.
De acuerdo con el investigador, los sospechosos operan en puntos estratégicos en Panamá, tales como: en la provincia de Darién, distrito de Chepo, la ciudad capital, específicamente en el antiguo Mercado Público en el corregimiento de San Felipe, Panamá Oeste, Coclé, Azuero y en distintos puntos de la provincia de Chiriquí.
Las investigaciones han revelado que el antiguo Mercado Público es utilizado como centro para enviar telas de camuflaje para uniformes, combustible y comida para los mencionados grupos insurgentes. Las autoridades colombianas lograron determinar que estos sospechosos, han ampliado sus operaciones, tal ejemplo ha sido el reclutamiento de personas que les ayudan a colaborar en las tareas de trasiego de los cargamentos de sustancias ilícitas, además de aplicar el sicariato, de parte de organizaciones locales, "Pandillas", para silenciar a los soplones y a tumbadores de drogas.
Los sospechosos se mueven con libertad en ambos lados de la frontera tico-panameña. También tienen dominio de los puntos de control o vigilancia en Paso Canoas. Además, tienen a sus servicios un grupo de personas para mover droga y armas de un lado para el otro de la frontera en Darién como en Costa Rica.
No descartan que hayan comprado la colaboración y el silencio de algunas personas que trabajan en los estamentos de seguridad en el lado costarricense, principalmente.
También han podido detectar que las FARC tienen entre sus colaboradores a abogados prominentes del lado tico y en Panamá, que les ayudan a comprar fincas y a invertir el dinero proveniente del tráfico de cocaína en negocios que no llamen mucho la atención.
Según las investigaciones de las autoridades colombianas, todo quedó descubierto cuando en Panamá se retuvo al colombiano Juanito Córdoba Bermúdez alias "Chéchere", el año pasado a finales del mes de enero, en una vivienda ubicada en el distrito de San Miguelito, quien era el encargado de la logística del Frente 57 de las Farc que opera en la zona selvática entre Panamá y Colombia.
Esta persona colaboró directamente en el secuestro del empresario cubano estadounidense, Cecilio Padrón.
Igualmente se supo que este grupo está negociando con los tres carteles de las drogas más importantes de México.
Además, destaca que todas estas operaciones de trasiego de drogas y armas, son supervisadas directamente por los comandantes del Frente 57 conocidos con los alias de " Becerro" y "Silver", quienes le rinden cuenta directa al legendario líder rebelde, Jorge Briceño Suárez o "Mono Jojoy".