El peruano Wilfredo Beltrán, acusado de estafar a decenas de mujeres en Panamá, Colombia, Perú, Ecuador, Brasil y Venezuela, fue detenido en Bogotá.
Beltrán enamoraba a sus víctimas mayores de 40 años por internet, convivía un tiempo con ellas y luego las estafaba, conducta que repitió en diversas naciones de la región. El peruano de 58 años y apodado "Willy" ubicaba a las mujeres viudas, jubiladas y con buenos ingresos y las deslumbraba con la historia de piloto de guerra jubilado y con experiencia en combates en Africa.
El dinero que consiguió le permitió instalar un local de venta de ceviche en el norte de Valle del Cauca.