Los obispos describieron el "perfil idóneo" que debe tener el próximo presidente de la república y recomendaron a los católicos un análisis del currículo personal de los aspirantes para saber mejor por quién votar.
A juicio de la Conferencia Episcopal Panameña (CEP), hay que verificar la coherencia de los candidatos, cómo ha sido su vida, qué relaciones hay entre sus dichos y sus hechos, si está preparado para gobernar una nación y si conoce nuestra historia, nuestra identidad.
Otro de los elementos que deben contemplarse es la capacidad de diálogo. ¿Sabe escuchar o impone sus condiciones? ¿Es transparente? ¿Rinde cuentas del dinero público que financia su campaña? ¿Toma a la sociedad panameña como una aliada o como un escalón para sus intereses de grupo?
Para los jerarcas de la Iglesia católica, otro aspecto es el conocimiento social y económico, tener la sensibilidad de entender la situación de los pobres y, al mismo tiempo, la técnica suficiente para hacer un servicio eficaz en su promoción y en su desarrollo humano integral. Los integrantes de la CEP destacan, además, que hay que verificar la experiencia política y sobre todo si sus experiencias de Gobierno reflejan el cumplimiento de normas de justicia, honradez, eficacia, fomento de la solidaridad y promoción de la participación. También resaltan que el candidato debe estar comprometido a defender los valores de la vida, la familia, la libertad de empresa, la propiedad privada y comunal, la promoción de la justicia y la paz, el orden público, la colaboración entre los diferentes grupos sociales y el reconocimiento de las iniciativas de la sociedad civil.
Además, le piden a los candidatos que, de forma transparente e integral y con voluntad de cumplirlo, presenten al electorado su proyecto de gobierno, basado en una valoración ética sobre el estilo de desarrollo y estableciendo los problemas que nuestra sociedad debe solucionar y los métodos para enfrentarlos y evaluarlos.