Por casualidad. El año que daba inicio a un nuevo milenio, fue también el año en que Irene dejaba de lado su timidez. Su prima, quien había participado en el Señorita Panamá en 1989, insistió en que la inscribieran en un curso de modelaje y así dejara colgada la pena. Sus padres accedieron e hizo un par de trabajos con su primera agencia.
Tenía tanto potencial, que incluso fue enviada al Perú Model Scouting. Luego, paró las pasarelas para continuar con sus estudios secundarios.
En el 2004, regresó a su lugar en la pasarelas, cuando Raúl Cubilla, de Panamá Talents, la encontró en un cine y le dio su tarjeta para que hiciera un casting. Después de mucho pensarlo, se motivó y comienza una rutilante carrera.
MISS PANAMA
Ya se ha vuelto tradición que el siguiente paso de una modelo sea el Señorita Panamá, por lo que Irene cree que, tal vez, sí llegue a entrar, más que nada porque su prima había estado en el certamen.
Eso sí, para Irene los estudios son primero y por ello, antes que nada, desea culminar su carrera en Inglés y ya sólo le falta este año.
ASI ES
Se describe como una buena amiga, hija, compañera y novia. Considera que su peor defecto es que titubea a la hora de tomar decisiones, pero cuando se decide, ésta es definitiva.
Su virtud, según ella, sería la lealtad que la caracteriza para con sus seres queridos.
MENSAJE
A todas aquellas chica que también quisieran ser modelos, Irene les dice que lo intenten. Peor lucha es la que no se hace y que ésta es una experiencia muy bonita.
"Esto te ayuda a elevar tu autoestima, a creer más en ti y a ser más fuerte. Además, siempre debes dar lo mejor de ti, no sólo en la pasarela, sino también con tu familia y amigos".