¡Doloroso! Así era el escenario que se vivió ayer, martes, en horas del mediodía en la Parroquia San Cristóbal, en el distrito de Chepo, en el Este de la provincia de Panamá, porque en su interior habían cinco ataúdes.
El pueblo estaba sumido en la tristeza al tener que despedir a una familia completa: Braulia Ortega, de 41 años; Keisy Pino, de 9 años; Abdiel Pino, de 10 meses; Crescencio Pino, de 36 años (capitán de la embarcación); y el menor Luis Pino.
Todas estas personas murieron inmersos en las aguas del Río Bayano cuando la embarcación "Niña Keisy" tropezó su proa con un cable de metal que amarraba una boya a un árbol, misma que era utilizada para la atadura de dos barcos supuestamente de una compañía en el área.
Este cable, una vez que golpeó la proa de la embarcación de Crescencio Pino, provocó que la nave se levantara y que las 14 personas que iban a bordo cayeran al agua la noche del 31 de diciembre del 2010.
Eran las 12:00 mediodía de ayer cuando la iglesia estaba abarrotada dándole apoyo a los dolientes de la comunidad de Chinina, que no se repone de tanto dolor.
Los cinco cuerpos fueron sepultados en el Cementerio Municipal de Chepo.
El pueblo sumido en la angustia exigió a gritos a las autoridades que investiguen a fondo este lamentable accidente que se pudo haber evitado, dado que cuestionan la ubicación de un cable de acero sobre la superficie de las aguas, el cual no es visible en horas nocturnas, ni en el día, y el cual representa un peligro, tal como el que pasó.
La Autoridad Marítima de Panamá, a través de un comunicado de prensa un día después de la tragedia, indicó que se encuentra realizando una investigación a fin de dar con las causas que ocasionaron ese accidente.
En esa misma nota de prensa, Gerardo Varela, jefe del Departamento de Investigaciones Marítimas, pidió a la población que utiliza las embarcaciones artesanales que cumplan con las medidas de seguridad pertinentes.
Lo cierto es que las lamentaciones no remedian los hechos trágicos, y hoy, la comunidad entera sufre la pérdida de personas humildes.
Las imágenes de ayer quedarán grabadas en la historia del pueblo como una de las más tristes.