Mis queridos y respetados lectores, reciban ustedes un fraternal saludo, deseándoles que el año que se inicia, les permita contar con salud, trabajo y prosperidad, para ustedes y sus familiares.
El tema obligado para esta semana se constituye el verano, son tres meses; es la época que todos esperamos para relajarnos, divertirnos con paseos, etc., y realizar actividades que permitirán cargar las energías para los nueve meses que restan del año.
Pero este verano no será igual en mi Panamá, el país de las oportunidades, pues recordemos que aún nos encontramos con algunas lluvias, producto de El Niño o La Niña, que forzarán mantener muy cerca un paraguas para que no nos sorprenda. Aún así, les invito a disfrutar de nuestro verano, de manera que esas precipitaciones que se dejen caer, no deben ser obstáculos para aprovechar la época.
A los padres de familia que se encuentran de vacaciones, es el momento propicio para aprovechar a sus hijos; los que tienen que cumplir una jornada laboral tendrán que brindarles tiempo de calidad en actividades que les permitan compartir en familia, y a la vez, reforzar esos valores que bien cimentados son precisamente los que le harán frente a la presión de grupo que siempre existirá, y que tanto daño le hace a nuestra juventud.
Los que tienen la dicha de visitar nuestra campiña, aprovéchenla al máximo. Esa sí que es una gran experiencia. Recuerdo que en mi niñez, viajaba con mis hermanos y mi madre desde el 6 de enero hasta una semana antes de iniciar las clases. Esa era la gran recompensa luego de un año de estudio, allí conocí verdaderos amigos; pude vivir la experiencia de otros niños y niñas, y sobre todo valorar la amistad, sin distingo de clase social ni poder económico.
En esta época lo que más se frecuenta son las playas y ríos, sin embargo, dado el fenómeno de la naturaleza por el cual está pasando nuestro país, es importante seguir las recomendaciones de las autoridades. No lleguemos a exponer nuestras vidas ni la de nuestras familias, siempre vendrán otros veranos, pero este es muy especial, de manera que hay que ser muy cautelosos.
Con la llegada del verano, llegó la temporada que más me fascina, como dice nuestro colega José Pineda, "su majestad el béisbol", de manera que no les extrañe verme en uno de estos partidos, apoyando siempre a mi equipo y cantando las tonadas que lo hacen diferente.