Los secretos que guarda el monumento natural isla Barro Colorado no son difíciles de descubrir, pero se tiene una condición: descubrirlos. Este hallazgo lo tiene que hacer uno mismo, pues no es igual que te cuenten las bellezas que encierra este sitio.
La isla tiene una extensión de 5.400 hectáreas y los senderos, que son los sitios por donde las personas pueden caminar, suman alrededor de 42 kilómetros de distancia y es administrado por el Instituto Smithsonian de Panamá desde 1923.
Este sitio fue considerado como reserva ecológica a partir de 1923 y se ubica en el Lago Gatún, y es una de las reservas naturales más visitadas y estudiadas por científicos de todo el mundo.
Barro Colorado tiene una diversidad de elementos que la hacen especial, entre las más de 1.369 especies de plantas, 335 aves de diversas especies, 35 clases de anfibios, 71 tipos de reptiles, 109 especies de mamíferos, decenas de insectos, unos 300 tipos de mariposas, mil especies de chinches, 200 clases de hormigas y 100 especies distintas de cucarachas.
Nuestro recorrido lo hicimos en un grupo de 5, guiados todos por Karla Aparicio, quien con mucha paciencia nos explicaba cada uno de los puntos del bosque.
El primer contacto con uno de los residentes de la isla fue con un ñeque, que al vernos salió huyendo y sólo se dejó ver en la distancia.
El sonido del "mono aullador" se dejaba escuchar y todos mirábamos de un lado al otro para encontrarlos, pero nada.
Con nosotros estaba Lucía Torres, una joven bióloga nicaragüense que quedó fascinada con lo visto en nuestro recorrido.
A medida que avanzábamos, íbamos conociendo más especies de plantas y otros animales. Pudimos ver tucanes, algunas clases de monos, y nuestra sorpresa: una pava crestona, que al vernos ni se inmutó en salir.
Pájaros carpinteros y hormigas por doquier se veían, pero una de las más grandes sorpresas fue llegar al "árbol grande". Un árbol que se calcula tiene casi 500 años, por ser el más viejo de la isla.
El recorrido se hizo en tres horas de mucha acción y, sin dudas, valió la pena estar en isla Barro Colorado.
LA VISITA
Se llega a través de lancha desde Gamboa y debe hacer sus reservaciones, por lo menos uno o tres meses de antelación.
Los precios varían: estudiantes de Panamá con carné pagan 12 dólares. Los residentes de Panamá deben pagar un boleto de 25 dólares; los estudiantes foráneos pagan 40 dólares y los visitantes extranjeros deben pagar 70 dólares por visita. Además, este recorrido solamente lo pueden hacer niños mayores de 10 años.
Súmese a la aventura ecológica de Barro Colorado, de la que nunca se arrepentirá.