Pequeña y recóndita comunidad de Darién dejó de estar en penumbra.
La noche se hizo clara en el mes de septiembre del presente año, en un pequeño poblado llamado Camogantí, ubicado en la provincia de Darién, a orillas de las riveras del Río Balsa, cuando a través de la oficina de Electrificación Rural del actual Gobierno se ejecutó con toda propiedad el proyecto de electrificación de esta apartada comunidad.
La comunidad de Camogantí cuenta con unas 130 casas y unas 300 personas a su haber y tras la lucha del concejal Humberto Ramos y sus moradores que no desmayaron jamás, se cristalizó este anhelado proyecto que viene a representar un paso hacia el desarrollo de los moradores de la zona.
"La situación fue dura, explicó la autoridad, debido a que en un inicio el proyecto estaba destinado en partes para las comunidades de Tortí-Platanila, Tucutí y Camogantí, el cual debió concluir en el 2006, pero las actuaciones y la burocracia que llevan este tipo de acciones lo atrasó enormemente, mientras la presión de la comunidad crecía, por un servicio que es necesario en todos los rincones del país".
ANTECEDENTES
La comunidad de Camogantí tiene aproximadamente unos 150 años de existencia y es la primera vez que gozarán de este beneficio de manera permanente.
La comunidad fue fundada por el señor, Bartolomé Peña que fue el primer ciudadano en realizar un asentamiento en este lugar para dar inicio a una serie de generaciones de las cuales han surgido un sinnúmeros de profesionales que hoy se encuentran laborando en diversas entidades gubernamentales así como, en la misma provincia de Darién.
En la actualidad, la comunidad cuenta con letrinas, luz eléctrica, casa de hospedaje, una iglesia católica, un parque recreativo, veredas, entre otras infraestructuras que dan fe con claridad del avance hacia una vida más digna para los que viven en este hermoso lugar.
UN MEJOR MAÑANA
Las raíces de muchos de los camogantieños están bien arraigadas en ese lugar, señalan algunos de sus moradores y aunque en muchas ocasiones la comunidad no es muy visitada por personas que nacieron y se criaron en él, sus sentimiento es el mismo, cuando hay progreso y beneficio para los que están en el suelo que los vio nacer, el beneplácito también es para los que, aunque de lejos, conocen del avance es este terruño y, por ende, de sus moradores.
"Las acciones, a fin de conseguir beneficio para este tipo de pueblos enclavados en lo más profundo de la selva darienita, es una odisea; sin embargo, la perseverancia y la buena intención no desmayan, por lo que se pretende que en un futuro no muy lejano la comunidad pueda contar con agua potable que viene a ser unos de sus requerimientos inmediatos toda vez que esta sustancia es fuente de vida.
Si bien es cierto, existen muchas comunidades carentes de un sinnúmero de comodidades, pero hay que luchar para alcanzarlas es el ideal de las autoridades del lugar, toda vez que el que persevera alcanza, por la que hay un sueño que pronto se hará realidad y es el de gozar de agua potable para toda la población, lo que garantizará que no haya más niños enfermos de amebas y parásitos por consumir el agua contaminada de los ríos.
Podemos indicar, finalmente, que el sentimiento es general en estos pueblos olvidados por gobierno tras gobierno. Ellos están vislumbrando un mejor futuro para sus hijos y ojalá que las autoridades en general se hagan eco de las necesidades de cada unos de los ciudadanos de este país que merecen una vida digan sin distingos de raza, credos, o religión.